Sobre mi


Los corazones afines se encuentran en un laberinto de egoísmo, se reconocen sin hablar, un impulso que viene desde dentro, hace que comiences una conversación sin ni siquiera saber que es el comienzo de algo que va a hacerte feliz mucho tiempo.

Yo no quiero guardar dinero en una hucha, quiero guardar las sonrisas que me hagan feliz para regalárselas a quien las necesite en un futuro.

Rezo al destino para que me haga sonreír, porque sólo así puedo plantar las sonrisas en mi camino y que las recojan los que me acompañan en él.

Me gusta sentirme un privilegiado por tener a gente a mi lado que solo por sonreír me hace feliz y me gusta cerrar los ojos y sentir cerca a todo aquel que la vida le hace feliz lejos. La distancia sólo es distancia, una sonrisa no tiene límites ni conoce fronteras. Los abrazos jamás dados son regalados por el viento que tanto me gusta sentir en mi cuerpo, mi alma los recibe dichosa y mi corazón los siente emocionado. La luna me acompaña en mis recuerdos y sienta a mi lado los que ya no están.

La diosa fortuna me visita con frecuencia y con cada visita se trae a un acompañante nuevo con el que recupero mi fe en la humanidad, con cada visita me sonríe y con cada visita me recuerda que la felicidad se disfruta en bocados muy pequeños.

Me gusta compartir lo que me hace feliz y me gusta ver la cara amable de lo que mis ojos cerrados ven. Confío en mi instinto y en las personas. El primero no me falla y los errores de los segundos son compensados por sus aciertos. Vivo mirando a los ojos de la humanidad, intentando que sus palabras condicionadas por lo que les rodea me despisten.

Me gusta aprender de los niños, sus enseñanzas son valiosas y nosotros las convertimos en efímeras. Me gusta intentar mirar a través de sus ojos y me gusta imaginar con ellos.

Me gusta la locura, creo que es la manera más cuerda de vivir la vida. Me gusta lo diferente porque me aburre de sobremanera las fotocopias.

Me gusta lo simple, porque todo en esencia lo es. Me gustan los abrazos porque es la manera más efectiva de mostrar lo que sientes.

No sé lo que es la vida, ni creo que jamás llegue a valorarla en su justa medida, pero mientras lo intento soy feliz mirando cerca, recordando lo de lejos y dejando que el camino me sorprenda en cada paso.
wolverine